Archivado en: China:Shanghai
Nunca he entendido por qué en el metro de todas las ciudades en las que he estado el precio del billete es el mismo si sólo se monta para dos paradas o si se va a ir a la otra punta de la ciudad.
Pues bien, en Shanghai no es así. Aquí se paga en función de donde se vaya a bajar uno. El sistema es muy parecido al del resto de ciudades del mundo con torniquetes para entrar y salir y posibilidad de comprar un billete simple o una tarjeta recargable. Los abonos semanales o mensuales no existen.
Ahora bien, cuando se entra se introduce el billete y se recoge. De esta forma el lugar donde se ha entrado queda guardado en la banda magnética del billete. A la hora de salir hay que volver a introducir el billete y la máquina calcula el importe del trayecto. Cuando se utiliza la tarjeta recargable no hay que preocuparse de cuanto costará el trayecto (siempre que se tenga dinero suficiente en la tarjeta) pero cuando se utilizan billetes simples, antes de comprarlos hay que mirar cuanto cuesta el trayecto que se va a hacer. Los precios van desde 2 kuais (3 o 4 paradas) hasta 5 kuais aunque hay que tener en cuenta que una parada en Shanghai es como 3 de las nuestras.
En cualquier caso, si tengo que elegir me quedo con el abono de transportes de Paris. Al igual que en Shanghai para entrar en el metro basta con acercar la tarjeta al torniquete (no hace falta ni sacarla de la cartera) y la versión anual para estudiantes está subvencionada y sólo se pagar 5 de los 12 meses. En España aún nos queda mucho que mejorar en este aspecto, aunque que conste que sigo pensando que el metro de madrid es el mejor del mundo (creo que el anuncio del metro de madrid utiliza la misma frase
).
